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Antonio Canova: Escultor de una Nueva Tradición

Antonio Canova (Treviso, 1757-Venecia, 1822) fue un escultor italiano cuyo trabajo fue muy relevante para el arte neoclásico en Europa entre los siglos XVIII y XIX. Dentro del taller de Giuseppe Bernardi, quien era conocido por su gran técnica para trabajar con mármol, Canova fue aprendiz. Tras la muerte de su maestro en 1769, heredó el espacio.[1] Tiempo después comenzó a frecuentar la Academia de Bellas Artes de Venecia y a formar parte del ambiente cultural.

Dentro del Palazzo Farsetti, una de las colecciones de moldes de yeso y escultura más importantes, realizó estudios que influenciaron su obra y técnica dentro del movimiento neoclásico; este espacio contenía esculturas del Renacimiento y de la Grecia antigua.[2]

Antonio Canova (1757-1822)
Eros y Psique, (1793)
Mármol
155 x 168 cm
Museo del Louvre, París, Francia

El primer modelo que se conserva de Canova data de 1775, cuando él se postuló para ser miembro de la Academia Veneciana con una estatuilla de arcilla que representaba a Apolo. Más adelante, experimentó con materiales como el yeso y mármol. En 1779, Canova se trasladó a Roma como huésped del embajador Gerolamo Zulian en el Palacio de Venecia, quién fue su mecenas y le encargó obras como Teseo y el Minotauro de 1781; durante esta misma estancia trabajó en monumentos fúnebres de miembros de la iglesia católica, como los papas Clemente XIII y Clemente XIV.[3]

Antonio Canova (1757-1822)
Napoleón como Marte pacificador, (1806)
Mármol
Apsley House. Museo Wellington , Westminster, Reino Unido

El aporte de Antonio Canova a la escultura es la reintroducción de las medidas monumentales de sus piezas en mármol. En cambio, los modelos de yeso que creó, tenían enormes dimensiones y generalmente eran destruidas por el mismo artista al no gustarle.[4] En 1800 realizó una serie de retratos en Roma para el mismo Napoleón, lo que le llevó a la fama y a obtener clientes adinerados y poderosos en toda Europa. Canova decidió dejar de crear obras sobre encargo para esculpir sobre sus propios temas e intereses, aunque hizo excepción con clientes que fueran de su elección. Con esta independencia, el escultor estaba consiente de trabajar con ideas que se le pedían y crear desde sus propios diseños, lo que representa un cambio para el mercado del arte y los artistas.[5] Los temas que prefería hablaban sobre mitología y el ideal de lo bello como indicaban las culturas griega y romana.

Escrito por SILVIA TORRES MORÁN

REFERENCIAS

Antonio Canova. Museo del Prado.

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/canova-antonio/969f3e60-0cc0-4318-8772-5d242803b61a


Johannes, Myssok. “Modern Sculpture in the Making: Antonio Canova and Plaster Casts”, en Plaster Casts, 18. Berlin, New York: De Gruyter, 2010: 269-270

https://doi.org/10.1515/9783110216875.269.


  1. Myssok, Johannes. “Modern Sculpture in the Making: Antonio Canova and Plaster Casts”, en Plaster Casts, 18. (Berlin, New York, 2010: De Gruyter: 269-270)
  2. Antonio Canova.
  3. Myssok, Johannes. Op. cit. 272.
  4. Antonio Canova.
  5. Myssok, Johannes. Op. cit. 277-279.

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